EPA - Semblanza de una aventura imaginada
Escribe: Juan Ramón Carrasco Santaya
Actuación IX ciclo.
No hay como la sonrisa de un niño como para comprobar y verificar la sensatez y la armonía de su semblante augusto. No permitamos más esa conducta, de arrogancia y dejadez, tras programas televisivos de putrefacta negación, patetismo, muerte y destrucción se vean reflejadas en su rostro, producto de estos acondicionamientos sociales.
El arte como herramienta de transformación, metamorfosis y mutación se tiene que ver reflejada y traducida en su actitud y no solo de un día, para los ponchazos de una cámara, sino en su permanente y prolongada manifestación diaria y planificada de inmediatez, medianos y largos plazos. He ahí el cuidado que se debe de lograr con nuestros niños, adolescentes y adultos, todos sumergidos bajo una misma voluntad sin colapsos separatistas de ningún género, raza, edad o color.
Campaña o no, es la labor de un ser humano frente a otro ser vivo tras el afán y en pos de su propia existencia, reciprocidad; aquella que nos permita visualizar nuevos, variados y diferentes patrones de conducta donde la lectura, promulgue mundos de ficción posicionados de realidad soñadora, llenas de marcos y recuadros de imaginación, en donde la creación, no sea sino, el fruto y fuente de su propia inspiración, vital, dinámica y emprendedora.
Es así como comulgamos y aplaudimos, fervientemente, tamaña ejecución del grupo EPA
Punto de Cultura: Educación, Protagonismo y Arte - EPA (Lima) con su proyecto Casa Cultural “Turuleka”. Esta casa, viene funcionando desde el 2010, fomentando el desarrollo integral a través del juego, talleres artísticos, intercambios culturales y la organización de eventos que promociona y difunde las diversas manifestaciones de las artes, y en donde participa la población infantil y juvenil del A.H. Cerro San Cosme.
La mayoría de los pobladores tienen como principales actividades el reciclaje de basura y el comercio; esto implica que niños, niñas, adolescentes y jóvenes, tienen poca supervisión de los adultos, siendo común verlos en la calle y expuestos a diversos peligros.
Es por ello, que la Casa Cultural Turuleka planteó el proyecto con las actividades expuestas para lograr un mejor uso del tiempo libre de este sector vulnerable de la población.
Más de 1200 niñas, niños y adolescentes han sido beneficiados con este proyecto al participar en los diversos talleres y eventos culturales, dentro de un ambiente seguro de acceso libre para la comunidad. En esta acción se involucró a jóvenes a través de la promotoría juvenil para la generación de ambientes saludables, y de esta manera se ha ido contribuyendo a una mejora de la calidad de vida de este sector de la población, buscando reducir los índices de violencia.
Amalgama de vocación y dedicación.
El trabajo colectivo como punto de inflexión para elevar los márgenes de calidad humana, concepto y contenido, han sido estéticamente encomiables con los procesos creativos y andenes fértiles de producción.
Dicha noble acción noble es la que se ve reflejada en sus aportes hacia la comunidad, las escuelas, el espacio público en toda su labor pedagógica de enseñanza y aprendizaje, que cual equilibrio puesta en el taller de zancos, forjan aquella fortaleza que solo personas con temple experimentan sus objetivos, en una marcada misión visionaria.
El tiempo quedará marcado con esas simientes de raíz que solo el legado lo hará permanecer por siempre.
Es pertinente acotar que nada de esto hubiera sido posible si no fuera gracias a la calidad humana y vocación de servicio de sus integrantes, docentes, voluntarios, y no menos importante, el valor humano y participativo de toda la comunidad. ¡Larga vida al trabajo loable!
No quisiera dar por culminado este escrito sin antes citar a un gran hombre de consecuente apreciación:
“Todos tenemos la vocación del teatro, aunque solo unos pocos hacen de esa vocación su profesión”. – Augusto Boal.
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