¿Por qué investigar si voy a ser actor?
Escribe: Diego Mendosa.
Actuación, IX ciclo.
Esta fue la pregunta que me hice cuando empecé a escribir los bocetos de lo que se está convirtiendo en mi tesis de grado. ¿Por qué hacer una tesis de investigación en las artes si yo voy a ser actor? No convendría en todo caso hacer una puesta en escena, o investigar alguna corriente o lenguaje teatral que aplique a una obra, etc.
Y es que, si lo analizamos en frío, siempre estamos investigando, un actor necesariamente tiene que investigar para poder entender el comportamiento de un personaje y como se desenvuelve este, en el contexto que la obra plantea. Aquí viene el axioma que dice “Actor que no investiga no es actor”, y eso es cierto; no basta con conocer los objetivos, las acciones, la personalidad, la gesticulación, la identidad vocal, la composición física, etc., del personaje si no conocemos el entorno en el cual se desarrolla, la familia, los hábitos, la historia en que se ambienta la obra, en general: la sociedad.
Esto me llevó a preguntarme entonces, ¿Por qué no fundamento mi investigación en las distintas técnicas teatrales que me permitieran componer un personaje? ¿Cuál es la razón de introducirme en nuevos campos postmodernos y su relación con el quehacer teatral? La respuesta viene por si sola. Como estudiantes de la carrera de Actuación, sabemos que las distintas técnicas teatrales se usan, sirven y son piezas fundamentales a la hora de componer un personaje, entonces, cuál es el propósito de investigar algo que funciona y se encuentra por demás probado y comprobado.
Bueno, la investigación en las artes nos invita a explorar eso que va más allá de esas preguntas, nos invita a interrelacionar distintos campos artísticos, distintos lenguajes, a salir del mero hecho del quehacer teatral para ampliar los horizontes de los conceptos que tenemos como teatro. Aquí se abre una nueva gama de posibilidades donde empiezan a conectarse distintas vertientes artísticas en nuevas dimensiones: teatro-danza, biodrama, transmedialidad, hibridez escénica, etc., son algunas de las nuevas perspectivas que se van introduciendo al quehacer teatral y en la que uno como estudiante poco a poco va introduciéndose.
Una vez definida esta parte, la cual se enfoca netamente en el quehacer teatral, en el acontecimiento escénico, surge la pregunta de dónde lo aplico; antes dije que el actor investiga para componer un personaje, una obra, un montaje, etc., en esta composición entran a tallar las diversas vicisitudes que atraviesa un personaje, o las distintas problemáticas o temas que aborda una obra, relacionándolas estas con hechos o sucesos que ocurren en la sociedad contemporánea. Es por eso que se dice un artista nunca está desligado de su tiempo, pues en la investigación relacionamos de manera análoga problemas o vicisitudes que encontramos en la obra o personaje a tratar y lo aterrizamos en la contemporaneidad, en la sociedad, en lo que vemos día a día; de esta manera la investigación en las artes cobra relevancia y adquiere una dimensión mayor que una simple composición de personaje. Por eso vemos temas como la otredad, la simultaneidad de realidades, la idea del éxito, el sujeto contemporáneo, la sociedad liquida, etc.
Jorge Dubatti (2015)1, doctor e investigador en las artes, nos dice que,
El artista es un productor de conocimientos específicos antes, durante y después de su praxis. Durante muchos años se pensó que el artista hacía obras y el intelectual las pensaba. Se supone que el artista no pensaba, pero el artista estaba pensando todo el tiempo. Todo el mundo piensa que el texto teórico más antiguo sobre teatro lo escribió Aristóteles, que de teatro no sabía un carajo. Sin embargo, el primer texto lo escribe Sófocles, un dramaturgo.
Todo artista está investigando todo el tiempo ya sea en el hacer, en la reflexión sobre el hacer o en el registro de la experiencia.
A medida que el mundo cambia, evoluciona, se moderniza, el quehacer teatral también lo hace, amplía sus horizontes, no se detiene ni se estanca. Nosotros como estudiantes de teatro, somos parte de ese cambio, cada investigación que hacemos aporta un grano a estas nuevas dimensiones. Si bien puede resultar tedioso a veces, no vale conformarse, avancemos en este cambio, en esta vía, en este camino que nos lleva a ser lo que somos: Teatristas.
1 Dubatti, J. (2015). El crítico debe redefinirse. Revista Hiedra: Santiago de Chile.
Recuperado de: https://revistahiedra.cl/entrevistas/jorge-dubatti-hoy-critico-redefinirse/?fbclid=IwAR2HQvaoOccKgW0p2IMGyKei7tNKIHYmhgvNJ63IC9cXZVmCCteICgg2ljI

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